viernes, 17 de enero de 2014

Honoro Vera y la garnacha

Mucho se ha escrito sobre este vino, sobre todo gracias al buen marketing que ha tenido gracias a su presencia en la Ceremonia de los Premios Oscar 2013, pero lo cierto es que eso debería ser solo la anécdota y aunque no hubiera cruzado el charco desde mi punto de vista es un vino Top, y mucho más si tenemos en cuenta la sorprendente relación calidad precio, y es que estamos hablando de una botella de seis euros.


Honoro Vera es elaborado por Bodegas Ateca, fundada en el año 2005 y perteneciente al Grupo Orowines, todos ellos ligados a la familia Gil de Jumilla.
Estas Bodegas se encuentran en el pueblo de Ateca, a escasos 10 kilómetros de Calatayud. Sus viñedos se distribuyen en pequeñas parcelas (para hacer un total de 55 hectáreas), en lo alto de los montes cercanos, sobre suelos de pizarra. Se trata de viñas viejas de garnacha, variedad característica de Aragón y que se está potenciando extraordinariamente en estos últimos años no solo en España sino también fuera de nuestras fronteras, y es que la mayor parte de la producción de esta bodega y de algunas otras cercanas como Bodegas San Alejandro (D.O. Calatayud) se exporta.

Honoro Vera recibe su nombre del bisabuelo de los actuales dueños de la bodega, quien vivía en un pequeño pueblo de Albacete llamado Albatana y donde tenía su viña. En 1916 hizo su primera bodega en el pueblo limítrofe de Jumilla (Murcia). Desde entonces la familia ha continuado esta tradición bodeguera, siendo los actuales la cuarta generación.

Es un vino joven monovarietal como ya hemos dicho de garnacha, que ha reposado tan solo dos meses en barrica de roble francés, pero que sorprende positivamente.
A la vista muestra un color cereza picota con mucho brillo, muy intenso.
En nariz se pueden encontrar frutos muy maduros, y una marcada mineralidad que  resulta del terruño pizarroso sobre el que descansan las vides.
En boca es muy frutal y tiene una acidez muy equilibrada.Podría definirse como uno de esos vinos que tanto están gustando últimamente (las bombas frutales). El regaliz es también fácil de detectar. Y un toque de pimienta (blanca) tal y como expresa la contraetiqueta.

Además, es un vino que entra por los ojos, y es que no hay nada más que ver la etiqueta para querer probarlo!



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